Muy buenas a todos, la entrada de hoy va dedicada a uno de los errores más cometidos a la hora de ejercitar rutinas musculares, y que probablemente la mayoría de personas no se den cuenta o simplemente no sepan que repercute de una forma negativa a la hora de definir o de aumentar en volumen. Estamos hablando del movimiento y del peso de las repeticiones a la hora de levantar mancuernas o hacer cualquier tipo de máquina.
Estos errores se empiezan a dar lugar desde el primer día de gimnasio y a la larga se pueden convertir en dos malos hábitos, los cuales nos pueden dificultar mucho nuestro objetivo.
Cuando se quiere hacer una serie de repeticiones de un determinado ejercicio, poco a poco el músculo que entrenamos va perdiendo fuerza de forma que (en mayor o menor medida) dependemos de otros músculos para poder concluir. Si a esto le añadimos un peso muy grande para nuestra capacidad, forzaremos el ejercicio de tal forma que no servirá de nada.
Por poner un ejemplo, al hacer bíceps con un peso excesivo obligaremos al cuerpo a tirar de hombro (o incluso de espalda) para poder finalizar las repeticiones, haciendo que este ejercicio no haya servido para mucho, además de que podemos dar lugar a pequeñas anomalías por no posicionarnos de forma correcta.
Así que como recomendación, decimos que es mucho más importante la buena realización de las repeticiones que el propio peso que elegimos para realizarla (varía dependiendo de la persona y de la experiencia). Si lo hacemos correctamente veremos que poco a poco aumentaremos de peso sin darnos cuenta, adquiriendo además un buen hábito a la hora de ejercitarnos muscularmente.

Como aclaración decir que es cierto que no se puede aislar un solo músculo en concreto para ejercitarlo, ya que aunque sea en muy poca medida irremediablemente moveremos los adyacentes a este. Pero lo que buscamos es que este movimiento sea el mínimo posible y a la larga apenas lo notaremos.
Un saludo a todos y muchas gracias por vuestra lectura.